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El mercado laboral danés

Las reglas del mercado laboral en Dinamarca.

Un elevado índice de actividad laboral

El elevado índice de actividad laboral de Dinamarca se debe al altísimo –desde una perspectiva internacional– índice de actividad de las mujeres casadas. Hasta finales de la década de los ochenta, el índice de actividad de Dinamarca fue en aumento como resultado neto de una serie de años en los que se produjo un fuerte incremento del índice femenino a la vez que se apreciaba una tendencia ligeramente descendente para los hombres.

Este descenso era reflejo de que la edad media de retiro llevaba varios años acortándose en el caso de los hombres. El índice de actividad de Dinamarca, tanto masculino como femenino, disminuye desde finales de los ochenta aunque, por lo que respecta a las mujeres, existe al mismo tiempo una tendencia opuesta debida a una transición progresiva del trabajo a tiempo parcial al trabajo a jornada completa.

La jornada laboral

La oferta laboral también se ve afectada por el desarrollo de la jornada laboral media anual. En Dinamarca, la semana laboral normal tiene 37 horas. Hasta hace no mucho, la norma eran cinco semanas de vacaciones, pero en estos últimos años se ha ido introduciendo gradualmente una sexta.

A pesar del creciente número de personas ocupadas, el total de horas de trabajo ha experimentado un fuerte descenso como consecuencia de la reducción de la semana laboral y el aumento de las vacaciones. La futura evolución demográfica implica un descenso del número de personas activas. Esto es uno de los más grandes retos a los que el Gobierno danés se enfrentará en los próximos años.

El desempleo y las reformas del mercado laboral

El desempleo en Dinamarca experimentó un fuerte descenso a partir de 1994 y, hoy en día, se sitúa en torno a un promedio de 170.000 personas. La situación de prosperidad que se vive desde 1994 contribuyó a este descenso, que también ha experimentado el desempleo de los parados de larga duración.

Además de la coyuntura económica favorable, otro factor que influyó en el desempleo fue el cambio estratégico que ha tenido lugar en el terreno de la política laboral, sobre todo en lo relativo a la reforma del mercado laboral emprendida en 1994. Entre las modificaciones centrales destaca el recorte de la duración máxima del subsidio de desempleo y el avance en las distintas formas de activación de los desempleados que no encuentran un nuevo empleo por sus propios medios.

Los programas de reciclaje profesional y la formación son las principales modalidades de activación laboral. Sobre todo en lo que se refiere a menores de veinticinco años, en Dinamarca se ha producido un descenso del desempleo tan acusado que el problema del desempleo juvenil, antes tan grave, está a punto de desaparecer. La reforma mencionada estableció que los jóvenes desempleados que no hayan sido capaces de encontrar otro trabajo en el plazo de medio año deben recibir formación o aceptar una reducción del subsidio de desempleo a la mitad.

El Ministerio de Empleo danés ha elaborado un folleto resumiendo las reglas del mercado laboral danés y las instituciones relevantes a este área con la finalidad de fomentar la buena colaboración entre Dinamarca y el extranjero al nivel de trabajadores, compañías, organizaciones y autoridades nacionales e internacionales. El folleto se dirige particularmente a compañías y trabajadores que trabajan ó desean trabajar en Dinamarca, pero que tengan un conocimiento limitado del modelo laboral danés. 

La jubilación

Uno de los factores responsables de la evolución del índice de actividad es la edad media de retiro efectivo del mercado laboral. En Dinamarca, la edad oficial de jubilación normal es de sesenta y siete años, cifra que en un futuro inmediato irá reduciéndose gradualmente hasta los sesenta y cinco. La edad media de retiro efectivo se sitúa en torno a los sesenta y uno o sesenta y dos años y lleva un largo período de tiempo mostrando una tendencia descendente.

Esto se debe en parte al llamado régimen de prejubilación de 1979, que hizo posible que un importante segmento de la población activa pudiera abandonar el mercado laboral con unos ingresos situados prácticamente al mismo nivel que el subsidio de desempleo. Este régimen se concibió como una alternativa al régimen de jubilación anticipada para personas desgastadas por un trabajo físico duro y monótono, pero de forma relativamente rápida pasó a convertirse en una parte de facto del sistema de jubilaciones. En 1999, se endurecieron las reglas del régimen para frenar o invertir la tendencia a retirarse a una edad más temprana.